10.15.07
DECODIFICADOR DE NOMBRES
Curioseando paginas por internet me encontre con una juguetona aplicación con la cual uno puede decodificar el significado de cualquier nombre de maximo 10 letras, y obtener su significado como si de siglas se tratase.
Tiene además tres presentaciones: cyborg, sexy y monster. jajaja, puede ser una bobada, pero es una bobada divertida.
Si les interesa, pueden hacer sus pruebas en:
para cyborg: http://cyborg.namedecoder.com/
para sexy: http://sexy.namedecoder.com/
para monster: http://monster.namedecoder.com/
Les comparto, por ultimo, los resultados obtenidos con mis iniciales …
Cyborg:
QART=”Quantum Android Responsible for Troubleshooting”
HADASTM=”Handcrafted Artificial Device Assembled for Scientific Troubleshooting and Mathematics”
Sexy:
QART=”Quipster Administering Rapturous Touches”
HADASTM=”Handsome Adonis Delivering Arousing Stimulation and Thrilling Massage”
Monster:
QART=”Quarrelsome Abomination from the Ruined Tower”
HADASTM=”Hideous, Anthropologist-Devouring, Adventurer-Snatching Terror of Madness”
10.07.07
AERO
Soy de viento y como tal me muevo,
entro y salgo, no permanezco,
ocupo espacios solo un tiempo,
nada eterno, nada más allá de lo supuesto.
Mas tercamente quise hacerlo,
trate de materializar mi existir,
que no solo me sintieras e intuyeras,
que me vieras.
Quise ser volumen, tridimensional y perceptible;
pretendí ser un espacio,
un espacio en tí, en tu alma, en tu mente.
Creencias, anhelos, sueños, aspiraciones.
Y lo entiendo,
¡ te comprendo !
10.01.07
SEXO SEGÚN MAE WEST
Noche del jueves 27 de septiembre. Luego de cenar una agradable pizza tamaño personal de… no recuerdo que sabor, transito en compañía de un amigo por la calle San Juan de Dios. Comentamos trivialidades mientras nos dirigimos a un punto central del cual luego cada uno proseguirá a su respectivo hogar, cuando en la edificación donde antiguamente quedaba la oficina de la lotería de Bolívar nos topamos con dos personas que nos invitan a seguir a su interior.
¿Y qué es lo que hay? preguntamos al unísono, la única respuesta que conseguimos es una sonrisa y la promesa de que al traspasar un velo negro que cubre la visión del interior desde la entrada, no nos arrepentiremos.
El aspecto jovial, confiable y agradable, de la pareja en cuestión hizo que consideremos la propuesta, y lo que finalmente nos decide a aceptarla fue el hecho de que, ¿qué carajos puede pasar en Cartagena una noche de jueves a las 7:30 pm en pleno centro de la ciudad? ¡Pues nada!, y ese nada fue el que nos metió dentro.
Apenas traspasamos el umbral, nos encontramos en un burdel, sí, así como lo leen, un burdel, en pleno centro amurallado, justo al frente del costado derecho de la iglesia San Pedro Claver, a menos de una cuadra de distancia de uno de los hoteles más prestigiosos de la ciudad.
Y un burdel barato si se me permite decirlo, un cuchitril de mala muerte, el clásico de bombillas rojas, y sillas rimax. En el pequeño y caluroso espacio están dispuestas bordeando las paredes, un sinnúmero de sillas blancas, dejando todo el espacio central para ser ocupado con solo tres mesas cuadradas con dos puestos cada una, al fondo hay una pequeña tarima sobre la cual un par de putas del lugar discuten sobre algo en voz alta, alentadas por el resto de las anfitrionas y parte de la clientela.
Quedamos congelados en la entrada, el sitio esta atestado de gente, no se ven lugares libres y las miradas sobre nosotros no permiten dar media vuelta, nos informan que adelante hay dos puestos, justo al lado de la tarima, mmmhhh que vaina, toca atravesar todo el salón y ser por un instante foco de atención visual por precisamente irrumpir el espacio central, pero es que no hay otro modo de llegar hasta los últimos dos asientos vacios.
Ya ubicado, reparo a las mujeres, son niñas de gran anatomía, sus ojos develan juventud, pero sus cuerpos, son… por decirlo de alguna manera, desproporcionados; nalgas firmes y prominentes, caderas anchas y sugerentes, tetas exageradas, rostros… vaya con los rostros, como mencione tienen una mirada jovial, pero la faz es deforme, pómulos salientes, narices filosas y puntiagudas, parecen mascaras de carnaval, la exteriorización de una realidad tragicómica vivencial.
Estoy en esas cuando una de ellas me pregunta: ¿bailamos papi? ni tiempo me da de responder, me coge y se dirige conmigo a la pista, que no es ninguna pista, es el centro del espacio, así que me encuentro en un santiamén en los brazos de una hembra mucho más grande que yo, observado por todos y rodeado por otras danzantes parejas. Debo confesar que mis movimientos de costeño cachaquizado no le debieron gustar pues apenas acaba la canción me devuelve a mi silla. Que mal, así no me atraiga la fulana, en esas circunstancias uno espera que lo hagan sentir deseado, es un golpe certero al ego de macho alfa que tengo en mi interior.
No solo termina la canción, también acaba la música y vuelven las fufas con sus disertaciones acerca del capitalismo, y su inmersión en el hogar, en los individuos y en su sexualidad, y es que de eso se trata esta pieza teatral, una reflexión de casi hora y media acerca del sistema y de su explotación inescrupulosa y de sus contradicciones inherentes.
Una interesante puesta en escena, dirigida por Obeida Benavides, en donde rompiendo lo tradicional, las actrices interactúan directamente con el público trascendiendo la noción de público.espectador para posibilitar un nuevo público.actor.
Un muy fuerte aplauso, con hurras y chiflidos de admiración, a esta refrescante versión inspirada en aquella que escrita, producida y dirigida por la actriz y guionista estadounidense de los años 30, Mary Jean (Mae) West, le valió unas noches en prisión por su contenido presuntamente obsceno.










